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El control de seis meses de tu bebé

El control de seis meses de tu bebé

A los seis meses, los bebés se sientan o están listos para hacerlo y su espalda se está enderezando. Es una perspectiva nueva muy agradable para el bebé ya que aprende a jugar de manera más elaborada. Todo se lo lleva a la boca: es su forma de explorar.

Preparación para la visita
En el control de los seis meses, tu bebé recibirá varias vacunas. Es probable que sus muslos (o la parte del cuerpo donde le coloquen las vacunas) luzca más roja que antes y que tenga un poco de fiebre. Estas reacciones muestran que tu bebé está generando una resistencia fuerte a algunas enfermedades graves. Asegúrate de llevar su cartilla de vacunación y tarjeta del seguro de salud.

Consejo: Para aliviar el dolor producido por los pinchazos, suminístrale paracetamol pediátrico. El médico podrá darte muestras de este analgésico. Si lo tienes, llévalo contigo para que el médico te indique cuál es la dosis correcta para la edad y el peso de tu bebé.

En esta visita, es probable que tu médico:

  • Pese y mida al bebé. Haz clic aquí para ver nuestra tabla de crecimiento.
  • Le coloque a tu bebé el siguiente conjunto de vacunas.
  • Te dé información sobre el desarrollo, el temperamento y el comportamiento de tu bebé.
  • Te ayude a enseñarle al bebé cómo adquirir patrones de sueño saludables.
  • Revise la seguridad, ya que cada día hace más cosas y empezará a moverse de un lado al otro muy pronto.

El médico querrá saber lo siguiente:

  • ¿Tu bebé ha visitado a otro médico desde la última visita? Si es así, ¿por qué? ¿Qué sucedió en esa visita? ¿Te recetaron alguna medicina o algún tratamiento?
  • ¿Tu bebé ya tiene dientes? Algunos sí y otros no. Cualquiera sea el caso, no te preocupes.
  • ¿Qué tipos de sonidos hace tu bebé? ¿"Ba", "da" o "ma"?
  • ¿"Habla"? Describe los balbuceos, las risas, los chillidos, las imitaciones y la toz que hace. ¿Va hacia atrás y hacia adelante contigo e imita tu conversación?
  • ¿Cómo juega con las cosas? ¿Se lleva cosas a la boca, las tira o las arroja? ¿Pasa cosas de una mano a la otra?
  • ¿Qué puede hacer tu bebé con sus manos? ¿Intenta alcanzar objetos y toma objetos pequeños?
  • ¿Puede sentarse con apoyo o solito? ¿Se gira hacia ambos lados?
  • ¿Puede soportar su peso en las piernas cuando lo tienes parado?
  • ¿Gira su cabeza hacia ti cuando entras a la habitación, incluso antes de que hables?
  • ¿Ha estado enfermo? Informa los detalles.

Háblalo con tu médico

  • Es probable que tu bebé ya esté listo para comer alimentos sólidos o lo esté en cualquier momento. Cuéntale a tu médico el historial de alergias a los alimentos, asma o eczema de tu familia. Asegúrate de saber cómo manejarlo.
  • Habla sobre los problemas para dormir que tenga tu bebé. Tu médico podrá ayudarte.
  • Si algún miembro de la casa o de la familia ha tenido tuberculosis o alguna otra enfermedad contagiosa grave, seguramente el médico revisará a tu bebé periódicamente para asegurarse de que no se haya contagiado. Infórmaselo a tu médico apenas lo sepas.
  • Recuérdale al médico cualquier problema especial que se haya descubierto durante el nacimiento. Es probable que haya que controlarlo nuevamente a través de un examen de audición o un análisis de sangre, por ejemplo. Lleva los registros del nacimiento por si el médico no los tiene.
  • ¿Tu hijo necesita suplementos de fluoruro? Dependerá del suministro de agua local.
  • Cuéntale a tu médico si te inquieta que tu bebé juegue en el piso o en un corral o si no sabes cómo jugar con tu bebé.
  • Discute en qué lugares puedes conseguir información sobre juegos, grupos de juego, clases para padres u otros recursos de la comunidad.

¡Habla ahora!
Hay otras cuestiones que le pueden preocupar al médico. Infórmale si tu bebé:

  • Tiende a usar una sola mano, una pierna más que la otra o se inclina hacia un costado cuando se sienta o se mueve.
  • Se mueve de una manera que te preocupa o inquieta. Sin embargo, recuerda que los arcos en las piernas y los pies redondeados son normales a esta edad.
  • No responde a los sonidos o pareciera que no escucha bien.
  • Cruza sus ojos o pareciera que no ve bien.
  • No realiza ningún sonido o hace menos sonidos que antes.
  • Luce pálido.
  • No se gira.
  • No muestra interés por los juguetes u objetos.
  • Hace arcadas al comer, se atraganta cuando bebe de una taza o no puede mantener la comida dentro de la boca.

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